Con mucho dolor y tristeza ante la noticia del deceso de Sandro escribo algunas líneas como homenaje no solo a un gran artista, sino también, lo que es más importante a un buen tipo. La música en general me acompañó desde mi más tierna infancia, y la música de Sandro también me fue moldeando los oídos y el alma, como a tantos, pero yo, personalmente disfrutaba más cuando lo entrevistaban, generalmente era el único invitado en la mesa de Mirtha Legrand, se quedó toda una tarde con Juan Alberto Badía en su programa Badía y Cia., en la Radio, una noche llamó al
programa de Bocacci y hablaron hasta la madrugada…era sencillo,
simple y sabía transmitir sus vivencias, con anécdotas pintorescas
fruto de años de carrera artística y enriquecida por su calidad humana.
Hoy, debo despedir al maestro, y lo hago con las palabras que me salen del corazón, vaya entonces mi homenaje y mi gratitud por tantos momentos bellos que El, sus palabras y su música me hicieron vivir a través de los años.
Solo se me ocurre decirte…
Gracias Sandro, Gracias!!
Te voy a recordar siempre asi…”como a la misma felicidad”
como vos querías.





